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La Obesidad en Adolescentes

En los puntos destacados de este mes, el Dr. Mauro Fisberg, PhD, miembro del Global Stevia Institute Advisory Board, aborda la importancia de la obesidad en los adolescentes, su prevención y el desafío de su tratamiento.

 

También brinda recomendaciones alimenticias generales relativas y recomendaciones prácticas para el establecimiento de hábitos saludables. El Dr. Mauro Fisberg es un pediatra y nutricionista que se especializa en adolescentes y publicó recientemente con sus colegas un artículo sobre la obesidad en adolescentes y el tratamiento en The Pediatrics Society of Brazil Nutrition Manual.

 

 

Aumento de obesidad en adolescentes

 

 

En todas las generaciones, la adolescencia padece de ser una de las etapas más difíciles de la vida tanto para los mismos adolescentes como para sus familias. Durante esa edad, creemos que somos distintos, que nuestros padres no nos comprenden y que de hecho somos mucho más maduros de lo que realmente somos.

 

Intentamos proyectar una imagen para definir quiénes somos y, más importante aún, imponer nuestra independencia en cada elección a medida que nos desarrollamos mental, emocional y físicamente. Así pues, durante esa etapa de la vida, los alimentos tienen varios significados diferentes. Un adolescente en crecimiento necesita una dieta balanceada que sea rica en nutrientes para respaldar su crecimiento y desarrollo normales. No obstante, con frecuencia buscan comidas rápidas o demasiados refrigerios poco saludables en lugar de seguir una dieta balanceada.

 

En exceso, esos alimentos y bebidas pueden promover un desequilibrio en la dieta y combinado con la falta de actividad física, podría causar el sobrepeso u obesidad a una edad temprana.

 

A nivel mundial, la obesidad en los adolescentes aumentó durante la última década en los países desarrollados y en desarrollo. Se calcula que casi 200 millones de niños en edad escolar tienen sobrepeso o son obesos, y de esos niños, entre 40 y 50 millones se clasifican como obesos.2  En los EE.UU. el aumento de la obesidad se ha reducido un poco durante los últimos años; aunque el aumento de obesidad en niños y adolescentes aún es notablemente muy alta al 16,9 %.

 

Como ocurre en otras regiones, algunas encuestas recientes muestran que por lo menos el 30 % de los adolescentes brasileños tienen sobrepeso y del 11 a 15 % son obesos, lo que representa un incremento importante en un periodo corto. 

 El peso puede fluctuar normalmente en esta etapa de crecimiento, pero los niños y los adolescentes con sobrepeso son mucho más propensos a convertirse en adultos obesos con comorbilidades como diabetes mellitus e hipertensión, los cuales ocurren a una edad más temprana que anteriormente. Estos datos se establecieron en la década de 1980 y continúan vigentes.Los estudios también demuestran que las comorbilidades de la obesidad son más graves en adultos jóvenes con exceso de peso.

 

 

Prevención y tratamiento de la obesidad en adolescentes

 

Según mi experiencia, el elemento clave para promover una dieta y un estilo de vida saludables durante la adolescencia es a través de ejemplos positivos en el hogar y un gran apoyo familiar. Las medidas preventivas y terapéuticas para combatir el sobrepeso y la obesidad deben comenzar lo antes posible e incluir una dieta balanceada saludable, actividad física frecuente, sedentarismo reducido y el refuerzo positivo de esos esfuerzos por parte de toda la familia.

 

El tratamiento de la obesidad en adolescentes es desafiante. Variará según la edad y estado de salud, y requerirá un enfoque multidisciplinario. En general, se recomienda una dieta balanceada y variada, con un mayor consumo de frutas y vegetales, bajo contenido de grasas saturadas y trans, y baja en sodio y azúcares añadidos. Los endulzantes sin calorías, como la stevia de origen natural, se pueden utilizar para reducir los azúcares añadidos y la cantidad de calorías en alimentos y bebidas. La educación sobre nutrientes esenciales, proporción y la pirámide alimenticia debe respaldar esos cambios de alimentación. Es necesario que un nutricionista y un pediatra individualicen y controlen el nivel en el que se debe reducir la ingesta de calorías en los adolescentes para garantizar que consuman la cantidad adecuada de nutrientes y de energía para un crecimiento normal.

 

La intervención alimenticia es el método principal de tratamiento de la obesidad en adolescentes; no obstante, la actividad física combinada con el tratamiento de alimentación es más eficaz que la dieta sola para mantener y controlar una pérdida de peso sostenida.

 

El ejercicio ayuda a conservar la masa corporal magra durante una intervención en la dieta y puede reducir la tasa metabólica asociada con la pérdida de peso. El ejercicio también se ha relacionado con la mejora del estado de ánimo y una mejor elección de alimentos.

 

La práctica de deportes y las oportunidades de hacer ejercicio físico pueden verse limitadas por la cultura o las costumbres familiares, pero los esfuerzos por reducir la inactividad durante el día, es decir, mirar menos televisión, realizar quehaceres habituales, etc., también son eficaces para aumentar la actividad física.8

 

Durante el tratamiento de la obesidad, es especialmente importante estimular una imagen propia positiva y mejorar la autoestima. La afirmación de cambios positivos, la aceptación de las fallas previas al éxito y la capacidad de enfrentar actitudes negativas o la atención de los compañeros es fundamental.  El refuerzo positivo y los incentivos pueden ayudar a un adolescente a alcanzar sus metas y las familias deberían de fomentar eso.

 

 

Desafíos

 

Muchos factores dificultan el tratamiento de la obesidad en adolescentes, incluyen la falta de participación familiar, la depresión asociada y la baja autoestima y un bajo índice de seguimiento de tratamientos largos y difíciles. Los adolescentes y padres (y a veces los médicos) con frecuencia creen que los resultados del tratamiento son inmediatos puesto que incluyen una gran pérdida de peso.

 

Cuando no ocurre este resultado rápido, un adolescente puede sentir frustración y angustia. Un tratamiento satisfactorio, en contraste, requiere tiempo, compromiso a largo plazo y apoyo constante de la familia.

 

 

Sugerencias para estimular hábitos positivos

 

Estas sugerencias sencillas y prácticas pueden estimular los comportamientos saludables en el hogar:

 

  • Comer lentamente y conscientemente; mientras un come, no desviar la atención hacia el televisor, revistas, etc.

 

 

  • Servirse lo justo en el plato y evitar servirse por segunda vez.

 

 

  • Reducir la ingesta de calorías durante el día de forma fácil con sustituciones simples que con el transcurso del tiempo darán sus frutos; por ejemplo, sustituir una cucharadita de azúcar con el endulzante stevia para reducir hasta 15 calorías en bebidas o al esparcir sobre los alimentos; eliminar el exceso de mantequilla o mermeladas del pan con el borde plano de un cuchillo de mantequilla para reducir las calorías pero disfrutando de los alimentos.

 

 

  • Comer a intervalos regulares durante el día e incorporar refrigerios nutritivos con menos calorías entre comidas, como fruta, verduras, yogures descremados, salsas de verduras para untar o humus.

 

 

  • Consumir alimentos y bebidas dulces con moderación y optar por las versiones de alimentos endulzadas con stevia, cero calorías y de origen natural para reducir la ingesta calórica.

 

 

  • Reducir el tiempo de inactividad: pasar menos tiempo frente al televisor o con los juegos de la computadora, hacer que subir escaleras sea una costumbre, en lugar de usar escaleras eléctricas o ascensores, y proponerse a hacer más movimientos físicos a través de actividades del hogar o de jardinería.

 

Para los alimentos, como la vida, el secreto radica en el balance.

 

Comer bien y hacer actividad física son algunos de los factores más importantes para crecer de forma saludable. Durante la adolescencia, la dieta no debería ser excesivamente estricta y se puede hacer más saludable con alimentos sabrosos que los adolescentes elijan comer, no que se sientan obligados a hacerlo.

 

Reducir las calorías con porciones moderadas y sustituciones inteligentes, como la stevia, puede ayudar a mejorar la dieta de las intervenciones de sobrepeso u obesidad.

 

Las familias y los grupos deben ser un ejemplo para los jóvenes al demostrar el compromiso con seguir un estilo de vida activo y una alimentación saludable. Hoy en día, es posible que muchos adolescentes y sus familias tengan que enfrentar el desafío del tratamiento contra la obesidad, pero un compromiso con la salud a largo plazo, respaldado por la orientación de profesionales de la salud, puede mejorar el bienestar y la salud en los adultos jóvenes.

 

 

 

Dr. Mauro Fisberg, PhD, Global Stevia Institute Advisory Board, Profesor Adjunto de Pediatría, Universidad Federal de São Paulo, Brasil.